lunes, 19 de octubre de 2009

Reseña, Au Revoir Simone, (Par de tríos)







Las expectativas se cumplieron y posiblemente un poco más. A pesar de algunas fallas en el sonido los escuchas quedaron conmovidos por la música de dos tríos salidos de un cuento agridulce para niñas. Hubo quienes esperaban minutos antes de dar las siete del viernes 16 de octubre, ya fuera porque intentaban ganar un buen lugar frente al escenario del Lunario del Auditorio Nacional, o porque aún querían conseguir boletos de reventa.
Al entrar al foro pude notar que la mayor parte de la asistencia estaba formada por grupos de mujeres jóvenes, pocas pasaban los treinta y cinco y pocas también, se hacían acompañar por algún hombre. Sabían que el atuendo de esa noche debía estar ad hoc a la música que resonaría en aquel lugar; los vestidos y blusas de colores que alguna vez usaran para ir a la fiesta de una amiga del colegio se convertirían en la vestimenta perfecta. En punto de las nueve el Lunario ya tenía buena entrada, un par de minutos después comenzó Andrea Balency Trío, quienes dejaron claro que no siempre los teloneros corren con mala suerte y que tampoco fueron un grupo de relleno. La respuesta del público ante el sonido y la voz de la que antes era conocida como, Rea, nos cautivó a varios al grado de clamar por una canción más cuando decidieron dejar de tocar.
Ya en punto de las diez el otro trío proveniente de Brooklyn se alineó frente a sus sintetizadores y comenzaron con, “All Or Nothing”, sencillo desprendido de su tercera producción de estudio (Still Night, Still Light). La reacción fue inmediata Erika Forster, Annie Hart y Heather D’Angelo empezaron con el movimiento de cabezas y pies al ver a las entusiastas espectadoras hacer lo mismo mientras coreaban la movida canción.
Bajo este mutuo entendimiento se desarrolló el concierto que duró alrededor de una hora y media y que en distintos momentos dejó que se apreciara la emoción con la que estas neoyorkinas admiraban al público. Fueron varias veces las que Annie habló en español para preguntar si el volumen era suficiente o si se escuchaba bien, sin embargo, hizo uso de la misma lengua para agradecer muy conmovida por esa noche y dejar claro que la estaban pasando de maravilla.
“Sad Song”, single perteneciente a su segundo álbum, The Bird of Music, fue una de las canciones más aplaudidas al igual que la ya bien conocida, "Shadows". También hubo momentos más reflexivos al interpretarse temas como, “Another Likely Story”, o “Knight Wands”, que dejaron caer texturas delicadas que colmaron nuestros oídos como el vapor en un sitio encerrado. El encore nos trajo,“And Sleep al Mar”, que junto con, “Stay Golden”, fueron temas del disco debut, Verses of Comfort, Assurance and Salvation.
Así llegó ,“Dark Halls”, y con ella el final de la música interpretada por estas musas que nos invitaron a una firma de autógrafos y un after en el bar Cibeles donde la fiesta siguió con sets a cargo de estas carismáticas mujeres.
Con el ambiente rebosante de feromonas, las fallas de audio, la aburrida impresión que me habían dejado los discos de Au Revoir Simone, y sin conocer la música de Andrea Balency, confirmo que este par de tríos me sorprendieron y, sí... rebasaron mis expectativas.

martes, 13 de octubre de 2009

Reseña, Miike Snow






De un par de años a la fecha el Salón Covadonga se ha convertido en un sitio sui géneris que alberga manifestaciones culturales que van, de la presentación de un libro, a incansables fiestas de música electrónica y distintas realizaciones en vivo.
Este recinto acondicionado resguardó uno de los actos más aplaudidos de este año, se trata del grupo Miike Snow, que no sólo llena un salón de capacidad moderada, también puede reunir a miles de espectadores en festivales, como ocurrió en la más reciente edición de Lollapalooza en la otra, “Bella Airosa”, ciudad de Chicago.
Después de dos prolongados sets a cargo de DJ Dancepunk –que no sabía si prestarle más atención a su celular o a sus desfasadas mezclas- y de los peludos, Wookies, que nos propinaron una madriza sonora -a mi gusto, pasadita de ecléctica- aparecieron en el escenario algunas siluetas que parecían estar dispuestas a interpretar una tragedia griega; vestidas todas de negro y con máscaras blancas, se acomodaron en sus instrumentos correspondientes para dar comienzo a la muy esperada actuación.
Alrededor de la media noche estos lóbregos enmascarados comenzaron a tocar las primeras notas de “Burial”, canción que se ha transmitido recientemente en la radio, después de la popularidad que les ocasionó, “Animal”, primer sencillo que sonó antes de que el álbum -cuyo título es homónimo al nombre de la banda- tuviera lugar en las tiendas de discos y en las virtuales también.
La música continuaba y aún con el disfraz puesto interpretaron una extendida versión de, “Black and Blue”, una de las favoritas de la noche y que en otras latitudes fungió como segundo single del aclamado disco.
Llegó el turno de “Silvia” que subió y bajó por largo tiempo, pero que a su vez, nos dejó claro que estos músicos y productores no se conforman con reproducir el mismo sonido de los tracks del disco, si no que también se arriesgan a jugar con el show, demostrando que dominan la fórmula para hacer piezas que se adhieren a nuestras cabezas y salen por nuestras bocas en forma de canto, silbido o sólo murmullo. Dicha algarabía no es para menos, ya que, los productores Christian Karlsson y Pontus Winnberg -conocidos también como Bloodshy and Avant- han sido responsables de varios éxitos de gente como: Madonna, Britney Spears, Kylie Minogue y otras personalidades de índole semejante.
El concierto continuó y hubo otros puntos altos cuando se escucharon, la muy coreada, “Animal” y “Plastic Jungle”, que a su vez dieron paso a ritmos más tranquilos y atmósferas más envolventes en el caso de, “San Soleil”. “In Search Of Main”, fue la última pieza ejecutada y en la que, uno a uno, los músicos fueron saliendo del escenario. La gente esperó unos minutos para ver si el grupo regresaba, pero no se trató de un encore. La música de la banda cesó pero la fiesta siguió para algunos que nos quedamos un rato más en el salón.
Después de una larga espera para entrar al lugar y otra más a causa de los aplazados sets, el entremés ofrecido por Miike Snow me dejó más que conforme y con ganas de seguirle los pasos.


jueves, 8 de octubre de 2009

Reseña, Lovely Gray





Nebula 3

Lovely Gray

Abolipop

Atmósferas frías, sombras, texturas pequeñas y un notorio gusto por Joy Division son los componentes del más reciente EP de Nebula 3. En los tracks que conforman esta obra se puede escuchar música electrónica, con reminiscencias de new wave y otros géneros aledaños al llamado post punk que generó una ola de sonidos nuevos hace más de treinta años. No por ello he de tildar a Nebula 3 como poco innovador o carente de propuesta, ya que, al hacer un revisionismo de dichos géneros se reinventa añadiendo elementos modernos que proveen a este proyecto de un sonido gélido e interesante.
Canciones como “Lovely Gray” o “Stay” invaden con voz sutil y ambientes glaciales, a su vez, “Strange Eyes” también puede hacerte tiritar, aunque su ritmo no dejará que caigas congelado. Esta muestra también cuenta con un par de notables remixes elaborados por dos artistas del sello Abolipop, se trata de Lumenlab que reversiona la canción “So different” del disco “Another way” (predecesor a este EP) y del remix que Fax hace a: “Para Aída”.
Un álbum hecho para ser escuchado a solas con los audífonos puestos o para ser tocado en algún club de música electrónica.

Closer, Joy Division: Sonido y lírica obscuros.

Violator, Depeche Mode: El rock y la música electrónica se trastocan de manera elegante.

The Campfire Headphase, Boards of Canada: Estructura de IDM, sin embargo, las guitarras son reconocibles en la melodía.


miércoles, 7 de octubre de 2009

Röyksopp, calor escandinavo


Por extraño que suene, en ocasiones, el frío puede brindar una extraña calidez. Quizá sea el estado límbico en el que uno se encuentra inmerso cuando escucha la música de este par de noruegos que saben bien como hacerte pasar de un estado anímico a otro.
Del downbeat al synthpop pasando por muchas otras etiquetas como: chill out, meadtempo, house, trip hop, electro y otros nominalismos exigidos por la crítica en distintos momentos, el dueto conformado por Tobjron Brundtland y Svein Berge ha presentado tres álbumes, siendo el primero de ellos (Melody A.M. 2001) el más vendido y laureado.
Estos nórdicos se conocieron en el colegio en la fría ciudad de Tromso a principios de los noventa, cuando apenas experimentaban con sintetizadores. Influenciados por su compatriota Geir Jenssen mejor conocido como, Biosphere casi firman con R & S Records, pero no fue hasta 1998 que decidieron conformar su proyecto sonoro.
Grabaron varios singles con el sello local Tellé y posteriormente Wall Of Sound y Astral Werks se encargaron de su primer disco de larga duración del cual se desprendieron algunos sencillos como "Eple", "Remind me" y "Poor Leno", indispensables en las vastas compilaciones de chill out de los primeros años del nuevo milenio.
Con el camino allanado y después de vender un millón de copias de Melody A.M. el dúo acompañó a Moby en su gira promocional del álbum “18”, a su vez enloquecieron Glastonbury 2003 y 2005. También ganaron un premio a mejor video en los MTV Europe Music Awards por "Remind Me", fueron nominados como mejor grupo en los Brit Awards, y han colaborado y remezclado a una larga lista de artistas, dentro de los cuales figuran: Beck, Coldplay, The Streets, Felix Da Housecat, Queens Of The Stone Age, Mike Oldfield, Kings Of Convenience, Karin Dreijer Andersson (The Knife) entre otros.
Su sonido ha cambiado del primer álbum al último, empezando con un estilo experimental que recordaba a Bords of Canada; climas helados, voces etéreas-incluyendo la de Erlend Oye-, y un beat destinado al final de una fiesta… tal vez en el bosque. En julio de 2005 salió a la luz The Understanding que a mi parecer se inclinó por la nostalgia de los ochenta y los setenta sonando en ocasiones un poco disco, sin duda un sonido más ligero que el de la entrega que antecede a este trabajo, sin embargo, hay tracks como "Alpha Male" o "Beatiful Day Without You" que se alejan del tono lúdico de las otras canciones.
En marzo del presente año nos entregaron Junior, el disco de las divas, con colaboraciones de Karin Dreijer, Lykke Li y Robyn. Pop estilizado con mucho sintetizador y algunos reflejos de los dos álbumes anteriores, conservando esa combinación entre temas que podrían ser tocados en una fiesta o algunos de plano introspectivos, confinados a la escucha solitaria; no tan ajetreada.
Promocionando esta última producción, este dúo hará una parada en Guadalajara el 21 de noviembre en el festival,
Sonofilia, para regalarnos un acto en vivo de los que según he leído y escuchado, se convierten en celebraciones enormes que pueden voltearte de cabeza o detener el movimiento para sólo apreciar la mística de sus atmósferas.
Creo que escuchar a Röyksopp resulta oscilar entre la ambivalencia de lo triste y lo feliz, un estado semejante al delirio, pero no por causa de alguna enfermedad o “malviaje”, sino porque -como lo indica la traducción del nombre del dueto al castellano- te fumaste un hongo en el camino. Espero que este viaje no se detenga y siga dando de que hablar.